Mi gato y yo: probamos el sabor del silencio. Nos quedamos solos; lamiéndonos las heridas., Llevamos cicatrices encerradas muy dentro. Sumergidos en un mundo de dolor maullamos; como abandonados ecos. Somos mustios lamentos de resbalado llanto. Mi gato y yo: quedamos suspirando; los dolientes quejidos de nuestra soledad.
\n \n \n \n poema mi gato y yo
A mí no me gustan los gatos, pero admiro el secreto que encierran, el misterio que Borges sabiamente y con un ritmo delicioso, plasma en el poema. No es hermoso, es elegante cual gato. Existen los diccionarios (www.rae.es) consúltenlo, por eso hay tanta ignorancia.
Mi gato y yo: probamos el sabor del silencio. Nos quedamos solos; lamiéndonos las heridas., Llevamos cicatrices encerradas muy dentro. Sumergidos en un mundo de dolor maullamos; como abandonados ecos. Somos mustios lamentos de resbalado llanto. Mi gato y yo: quedamos suspirando; los dolientes quejidos de nuestra soledad.
97Yb.