Mi gato y yo: probamos el sabor del silencio. Nos quedamos solos; lamiéndonos las heridas., Llevamos cicatrices encerradas muy dentro. Sumergidos en un mundo de dolor maullamos; como abandonados ecos. Somos mustios lamentos de resbalado llanto. Mi gato y yo: quedamos suspirando; los dolientes quejidos de nuestra soledad.
97Yb.